Kickstarter y el valor de un juego

08 | 07 | 2020
Kickstarter y el valor de un juego

El crecimiento explosivo que la industria de los juegos de mesa ha experimentado desde mediados de los 90 a la fecha ha ido de la mano de innovaciones a nivel de géneros, mecanismos y elementos teóricos de juego, como también de continuos desarrollos en la materialidad de los componentes que les dan vida. Los primeros juegos se valían de una superficie y unas cuantas fichas para representar de forma abstracta un sistema. Hoy, muchos títulos incluyen miniaturas, tableros, monedas y otros componentes cada vez más realistas que enriquecen la experiencia y el valor coleccionable de un juego.
Este rasgo está especialmente presente en juegos que se lanzan en la plataforma de financiamiento @Kickstarter, donde se ofrece un mismo título en diferentes versiones, cada una con distinta cantidad y calidad de componentes -a veces hasta innecesarios-, lo que puede resultar en un juego cuyo valor radica más en estos elementos físicos que en la innovación lúdica propiamente tal. Y puede decirse que el mercado tiende a premiar este tipo de proyectos. Si revisamos los 5 juegos de mesa que más financiamiento han recibido, encontramos que 4 de ellos podían adquirirse por montos desde los US$50, ¡pero con versiones que superaban los US$2000!
Personalmente, me encanta Kickstarter y he financiado algunos juegos que han hecho sufrir a mi billetera, pero creo que a veces sobrecargar un juego de contenido y componentes sólo para justificar un mayor valor, aplasta lo que para mí debiera ser el elemento central en el diseño de juegos: el valor creativo e innovador que ha hecho avanzar a esta industria y que la ha expandido por todo el mundo. ¿Y tú qué piensas? ¿Vale más la innovación y entretenimiento de un juego que la cantidad y calidad de componentes que incluye?

Aquí encontrarás algunos escritos con los que nos adentramos en el hermoso mundo de los juegos. Reflexionamos en torno a sus elementos y características, y exploramos las razones por las que volvemos una y otra vez a jugarlos.